sábado, 4 de septiembre de 2021

Cinco tendencias ecológicas en 2021 que la pandemia ha impulsado. Por (*) Michael Stausholm

La tendencia hacia un consumo más consciente ha ido creciendo durante al menos diez años, pero la pandemia nos ha obligado a tener aún más en cuenta el medioambiente. 

Esta nota es una adaptación de autorización libre de la agencia EFEverde
Por nuestro trabajo, creemos que la sostenibilidad estará en la agenda de 2021 más que nunca. Las empresas somos cada vez más conscientes de la importancia de introducir medidas ecológicas y sostenibles en sus negocios y este año esas medidas estarán aún más presentes por la aceleración que ha impuesto la pandemia. Prevemos cinco tendencias:

1.- La sostenibilidad pasará de ser algo simplemente correcto a convertirse en necesario 
Hasta ahora muchas empresas veían la sostenibilidad como parte de su estrategia de marketing. Algo correcto para transmitir pero sin conllevar cambios importantes en su funcionamiento. La pandemia ha acelerado este cambio y la sostenibilidad se ha convertido en algo que no puede esperar para introducirse de lleno en el desarrollo de los negocios. 

2.- Mayor exigencia ante el Greenwashing 
El Greenwashing es el intento de promocionar los productos de una empresa como ecológicos cuando realmente no lo son. En 2021 veremos una mayor demanda de los consumidores exigiendo a las empresas demostrar qué hay de verdad en sus medidas sostenibles. ¿A qué se refieren cuando afirman que sus productos son biodegradables, ecológicos o reciclables? Todo el mundo usa este tipo de palabras, pero ¿puedes demostrar que son verdad? 

3.- Centrados en el abastecimiento y el Blockchain 
Con la pandemia, muchas empresas se han replanteado dónde fabrican sus productos y esto irá a más. La gran mayoría de productos de consumo se fabrican en China, lo que ha demostrado ser un gran problema: por el cierre de proveedores asiáticos debido a la pandemia y porque las empresas occidentales se han dado cuenta de que han perdido el control de la fabricación. Nosotros estamos aplicando Blockchain que, en pocas palabras, proporciona un registro verificable de quién compra qué a quién. Esto ayuda a verificar si una empresa está reduciendo realmente su impacto ambiental. 

4.- Las reuniones virtuales están aquí para quedarse 
La pandemia obligó a repensar viajes de negocios, reuniones, ferias y congresos. Durante años, hemos gastado una enorme cantidad de tiempo y dinero todos los meses en fortalecer nuestras relaciones comerciales reuniéndonos físicamente. 2020 nos mostró cuánto pueden hacer por nosotros el teletrabajo y las reuniones virtuales. No puede reemplazar todas las interacciones físicas, por supuesto, pero nos hemos dado cuenta de que podemos ser mucho más selectivos con la forma en que invertimos nuestros recursos. Esta es una lección que recordaremos y seguiremos aplicando, pues constituye una mejora importante para el planeta. 

5.- Es hora de reducir el tamaño 
Nuestra vida laboral se ha vuelto mucho menos rutinaria y más adaptable a las necesidades cambiantes del mercado. Muchos propietarios de negocios se preguntan si las instalaciones de oficinas grandes y costosas son realmente una necesidad con el uso cada vez mayor del teletrabajo. (*) Michael Stausholm es fundador y director ejecutivo de Sprout World, una compañía pionera en lo que respecta a productos sostenibles e innovaciones para el consumidor que ha vendido en todo el mundo más de 30 millones de lápices Sprout que se pueden plantar después de su uso y convertirlos en hierbas, verduras, flores o árboles.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Visión de Futuro. ¡Ya!



La idea de cuidar, proteger y administrar bien nuestros recursos naturales, parece ser una idea de antaño. Los esfuerzos que hacen los hombres al ver que destruyen su propio hogar, la Tierra, parecen ser vanos.

Propia de una ecatombe apocalíptica la naturaleza está en un punto de quiebre, que lejos de poner en alerta a la industria mundial, la motivan a acelerar el desequilibrio ecoambiental del planeta.

El rompimiento de los parámetros naturales, en nombre del bienestar humano, nos han traído consecuencias lamentables, la modificación genética de especies para la sobreproducción animal de manera irracional, la indiscriminada contaminación de bosques, cuencas y mares producto de la exploración y explotación petrolera, además de la deforestación de grandes hectareas de vegetación en sudamerica, centroamérica y asia, muestran sólo la punta del iceberg de un problema ya irreversible para nuestro planeta.

Pasarán estas generaciones y quizá en los e-book de Historia Natural se leerá que entre los años 1900 y 2100 se asesinó la "natural naturaleza" que daba vida a todos sus seres y los rodeaba de ciencia y perfección.

¿Estamos a tiempo? es la pregunta que escucho desde que era niño, pero ya mucho daño hemos hecho, el sedimento cada vez tiene más capas, y la indiferencia del hombre ya deja de ser indiferencia y se ha convertido en costumbre, quizá en estilo de vida.

No estamos en una etapa natural de cambio, por el contrario todo lo sintético y artificial que nos rodea han agregado los ingredientes perfectos para la modificación del estado normal y original de todo. ¿Consecuencias? Esperemos que no las suframos más de la cuenta.

Apagar un foco no cuesta nada, cuidar el agua no es tarea tan difícil, usar menos plástico es posible, deberían ser tareas primarias para una sociedad tan sofisticada.

No perdamos de vista lo poco que nos queda al rededor y lo mucho que debemos hacer por cuidar de ello, de todas formas guardemos en nuestros recuerdos todo lo que ahora podemos ver, tocar, comer, oler, pues dentro de no mucho, sino hacemos lo correcto, ya no estará mas.