Propia de una ecatombe apocalíptica la naturaleza está en un punto de quiebre, que lejos de poner en alerta a la industria mundial, la motivan a acelerar el desequilibrio ecoambiental del planeta.
El rompimiento de los parámetros naturales, en nombre del bienestar humano, nos han traído consecuencias lamentables, la modificación genética de especies para la sobreproducción animal de manera irracional, la indiscriminada contaminación de bosques, cuencas y mares producto de la exploración y explotación petrolera, además de la deforestación de grandes hectareas de vegetación en sudamerica, centroamérica y asia, muestran sólo la punta del iceberg de un problema ya irreversible para nuestro planeta.
Pasarán estas generaciones y quizá en los e-book de Historia Natural se leerá que entre los años 1900 y 2100 se asesinó la "natural naturaleza" que daba vida a todos sus seres y los rodeaba de ciencia y perfección.
¿Estamos a tiempo? es la pregunta que escucho desde que era niño, pero ya mucho daño hemos hecho, el sedimento cada vez tiene más capas, y la indiferencia del hombre ya deja de ser indiferencia y se ha convertido en costumbre, quizá en estilo de vida.
No estamos en una etapa natural de cambio, por el contrario todo lo sintético y artificial que nos rodea han agregado los ingredientes perfectos para la modificación del estado normal y original de todo. ¿Consecuencias? Esperemos que no las suframos más de la cuenta.
Apagar un foco no cuesta nada, cuidar el agua no es tarea tan difícil, usar menos plástico es posible, deberían ser tareas primarias para una sociedad tan sofisticada.
No perdamos de vista lo poco que nos queda al rededor y lo mucho que debemos hacer por cuidar de ello, de todas formas guardemos en nuestros recuerdos todo lo que ahora podemos ver, tocar, comer, oler, pues dentro de no mucho, sino hacemos lo correcto, ya no estará mas.
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